El jueves de la próxima semana, los Comisionados del condado Hillsborough se reunirán con la comunidad en la Iglesia de la Encarnación en Citrus Park, la idea de esta sesión de preguntas y respuestas es la de establecer un diálogo directo con la comunidad hispana en su idioma. Hasta aquí todo muy bien, el problema es que algunas personas han protestado por la iniciativa argumentando que no se debe realizar en otro idioma que no sea el inglés y mucho menos en una comunidad donde supuestamente no hay hispanos.
Otros consideran que hacer la reunión con los hispanos es algo “racista” y la comunidad es considerada como un “ghetto”. Por eso es importante que usted asista a esa reunión, hay que agradecerles a los Comisionados y a las autoridades del condado esta iniciativa y demostrarles a quienes la critican que sí hay hispanos interesados en la solución de los problemas de la ciudad y el condado.
La comunidad necesita ser escuchada, los Comisionados requieren entender nuestros problemas para así buscar soluciones y si usted no se hace presente, difícilmente nos volverán a tomar en cuenta.
Las personas que se oponen a esta iniciativa, algunas de nuestra misma comunidad, quizá no saben la importancia que tiene que los hispanos seamos tenidos en cuenta, yo entiendo sus posiciones, pero la verdad es que la comunidad ha cambiado dramáticamente en los últimos diez años. La demografía de la ciudad es otra y por supuesto los problemas son diferentes y los intereses ya no son los mismos.
Los líderes hispanos de antaño han hecho mucho por nuestro pueblo y gracias a ellos se ha abierto un espacio para nosotros, pero muchos de ellos se quedaron con la comunidad de los ochentas y no se han dado cuenta de los cambios. Hay que enriquecerse con nuevas ideas, nuevas caras y puntos de vista, y la mejor manera de hacerlo es en foros como el del 12 de abril. Por favor no le falle al condado, hágase presente y participe. Para más detalles pueden ver el anuncio comunitario en la página 4C.
El Ghetto de Gingrich
Y hablando de “ghettos” fueron muy interesantes las declaraciones del posible aspirante a la presidencia por el partido republicano Newt Gingrich sobre la idea del inglés como idioma único y que el español es un idioma de “ghetto”.
Quizá para Gingrich si usted lee este periódico usted es parte del “ghetto hispano”. Gingrich cree que no se deben dar servicios en otros idiomas, que la educación bilingüe no favorece a los inmigrantes y que en su reemplazo se debe hacer una “inmersión” en el idioma.
El mundo se está globalizando, ya no es suficiente hablar un idioma, ya en los países desarrollados con excepción de este, la mayoría de sus habitantes hablan a la perfección dos o tres idiomas. Ya el tema no es de cultura general, es simplemente que el mundo se está abriendo y las fronteras son solo líneas imaginarias que la tecnología y el comercio han ido eliminando.
Mis hijos y los suyos harán negocios en mandarín, alemán o francés y entender estos idiomas los hará más capaces y con mayores oportunidades de trabajo ante un mundo mejor preparado. La educación no debe ser bilingüe, debe ser trilingüe por lo menos. Aquí, en la superpotencia, en el mejor país del mundo, deberíamos hablar más de dos idiomas y en lugar de estar pensando en cómo eliminar uno, deberíamos de buscar fórmulas para que nuestros hijos sean mejor preparados para el mundo que les espera.
Muy desafortunadas las declaraciones de Gingrich, yo no diría racistas, entiendo su preocupación que la gente no hable inglés y la comparto, hace unos 20 años el estado pagaba a los inmigrantes por asistir a clases de inglés, hay países como Israel o Canadá en los que los inmigrantes deben tomar clases al menos por seis meses y hablar bien el idioma, antes de buscar una oportunidad laboral y el Estado paga por ello. Quizás ahora que se está debatiendo una reforma, se podría incluir este tema. El país quiere que la gente hable inglés pero que ya llegue con el conocimiento del idioma, los institutos técnicos de los condados que tienen clases de inglés son gratis para residentes legales pero los indocumentados no tienen acceso “formal” a ellos.
Conservar su idioma y dejarlo como legado a las generaciones no es algo de lo que debamos arrepentirnos, todo lo contrario son herramientas para su futuro. Usted no debe sentir vergüenza por hablar español, la vergüenza la debe sentir por no hablar inglés, y nunca es tarde para hacerlo.
Este país debería ser un gran “ghetto” donde pudiéramos tener la oportunidad de comunicarnos con el mundo, quizá de esa forma nos entenderían un poco mejor.