Si a usted le dicen que le van a bajar sus impuestos, desde luego que dice que sí, pero si le dicen que por una rebaja de $1300 al año en sus impuestos de la propiedad, tendría que sacrificar los servicios de algunos policías, bomberos, que la educación de sus hijos se va a afectar y que hay que recortar varios de los otros servicios que usualmente tenía, seguramente que pensaría dos veces en aceptar una rebaja que a la larga le podría resultar más costosa.
Esta rebaja, la mayor de la historia del estado, puede dejar sin 7,200 millones de presupuesto al sistema escolar del estado que ocupa el puesto 49 en todo el país en inversión en educación y que desde luego lo llevaría al último lugar.
Quizás organizaciones como la de “snowbirds” canadienses, que han hecho lobby en Tallahassee no se afectan, todo lo contrario, como seguramente pasará con algunos retirados que solamente viven acá unos meses, pero usted y yo nos podemos perjudicar pues necesitamos los servicios del estado con la educación de nuestros hijos, la seguridad de nuestras casas, las bibliotecas y tantos otros que de una u otra forma los perderemos y a la hora de la verdad el descuento en los impuestos nos saldrá más caro.
Ya el condado Hillsborough anunció los recortes presupuestales, las tres posiciones de la oficina de enlace hispano que realizan un excelente trabajo desaparecerán en los próximos meses como parte de los 857 puestos que se van a suspender para ajustarnos a la nueva realidad.
Aquí el tema no es conservarle el puesto a Tony Morejón o a Luis López, aquí es que la comunidad se queda sin personas que hace bien su trabajo y han logrado que los hispanos seamos escuchados en el gobierno local, que nos enteremos de lo que el condado está haciendo. Grave, muy grave, pues somos los hispanos los que más necesitamos de estos servicios, la prueba es que desde que Tony Morejón está en la oficina de enlace con la comunidad, la participación de la misma ha mejorado, los problemas se han reducido y la comunidad hispana ha ganado respeto.
Lo que me parece más triste es que la rebaja de impuestos se diluye, como pasó con la tan anunciada de los seguros de casas que a la hora de la verdad, no vimos. Seguramente pagaremos unos pocos pesos menos, y sí veremos menos servicios.
Los constructores consideran que este puede ser un aliciente que motive a los inversionistas a comprar y sea una solución al deprimido mercado inmobiliario, las ciudades y condados por su parte creen que menos dinero se reflejará en la calidad de vida del estado y esto afectará las inversiones en el mismo.
Vivir en la Florida ya no es tan atractivo como antes, los huracanes, los altos costos de la vivienda han ahuyentado a la gente y vemos que muchos retirados se han movido a otras latitudes, un estado sin infraestructura y sin servicios, no será competitivo a la hora de buscar un buen lugar para vivir.
Una de las propuestas era absorber la rebaja con un aumento en el impuesto a las ventas que realmente tenía más lógica pues a la hora de la verdad lo pagaríamos todos, incluyendo los turistas y se mantendrían los servicios, la seguridad y en especial la educación, pero la propuesta fue derrotada y ahora entre la alegría de unos y el desconcierto de otros, no sabemos si la rebaja fue buena para todos o simplemente será beneficiosa para algunos.