La semana pasada el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) anunció su programa de verificación de documentos, requiriendo a los empleadores despedir a los trabajadores que no puedan explicar por qué el número de Seguro Social en la forma W-2 no coincide con la base de datos del gobierno.
El DHS, planea enviar 15,000 cartas en estas dos semanas y los empleadores tendrán que dar una respuesta dentro de los 90 días del recibo de la misma. Al parecer el DHS ha empezado por la industria de los alimentos y bajo esta nueva medida los empleadores que no despidan a los trabajadores que no tengan un número de seguro social válido, podrán ser multados hasta con $10,000 por trabajador ilegal.
Se cree que por lo menos 1.4 millones de indocumentados laboran en la industria de la comida. Las primeras cartas llegaron a los restaurantes de Nueva York y desde luego tienen en tensión a los trabajadores y en pánico a los restauranteros.
Anthony Burdain, el famoso chef del programa No Reservation que emite la cadena Travel Channel escribió en su libro The Nasty Bits un capítulo dedicado a los inmigrantes. Burdain un maestro en la cocina lo tituló Viva México! Viva Ecuador! Y en el hace un verdadero homenaje a los inmigrantes “ilegales” de Nueva York, a los cuales les atribuye el éxito de la cocina de la “Gran Manzana”. Nueva York no sería igual sin el sacrificio de hombres y mujeres que en todas las posiciones de la cocina se destacan a diario, honestamente y muchas veces con sacrificio para sacar adelante sus familias considera Burdain y remata el capítulo con un párrafo que parece dedicado al director del DHS, Michael Chertoff, “Todo mexicano y ecuatoriano que cocina en Nueva York debería obtener de inmediato un aumento, amnistía de cualquier cargo inmigratorio, una tarjeta verde “de verdad” y la gratitud de la nación”.
¿Qué pasaría si la carta de Chertoff llegara a los casinos de Las Vegas por ejemplo? ¿Cuánto podría perder la industria del juego si el DHS sigue ampliando su “cacería de ilegales” a otras industrias? ¿Creen ustedes posible que el gobierno se enfrente a las mafias pidiendo documentos a sabiendas que la fuerza laboral que sostiene la economía de Las Vegas es hispana y en su mayoría ilegal?
La teoría en muy sencilla, el gobierno está atemorizando a los empleadores y causando un caos para forzar una reacción. Chertoff comentó que estas medidas para hacer cumplir la ley son una respuesta a la falta de una reforma inmigratoria. Quizá Washington crea que involucrando a los empleadores en el problema se podrá tener una presión ante los Congresistas.
Lo cierto es que endureciendo las medidas contra los trabajadores no van a lograr mucho, o mejor nada positivo, solo crearán una crisis en los pequeños negocios, desempleo, zozobra entre los inmigrantes, la deserción de los mismos y un golpe a la ya herida economía del país.
Está bien que el DHS haga cumplir la ley, pero la ley debe ser para todos o para ninguno y el día que a todos nos toque el bolsillo y los alimentos estén por las nubes, la producción baje y el país entre en recesión, hablamos. Ese día deberíamos juzgar severamente a los que nos metieron en este problema, que por lo general son los políticos ricos, que tienen su dinero en cuentas fuera del país y no se afectan por los errores que cometen.