Todos los días al levantarnos seguramente damos gracias al creador por la vida y por dejarnos disfrutarla en este planeta. La Tierra es sin duda alguna, el mejor lugar para vivir, por eso en millones de millas alrededor todavía no se ha encontrado vida.
Todos los días al levantarnos seguramente damos gracias al creador por la vida y por dejarnos disfrutarla en este planeta. La Tierra es sin duda alguna, el mejor lugar para vivir, por eso en millones de millas alrededor todavía no se ha encontrado vida. Nuestra Tierra es bella, llena de color, de luz. Las montañas de la cordillera Andina donde nací, las playas del Caribe, la Polinesia, las mismas arenas del desierto, la cumbres nevadas, el Amazonas, la selva tropical, islas, mares, todo hace de este planeta una verdadera pintura en el Universo cósmico. Una hermosa esfera azul que engalana el Universo.
Esta es nuestra casa, nuestra única casa, y sin embargo no nos hemos dado cuenta que tenemos que cuidarla. Cada día es mayor la devastación, más polución, más depredación. La conciencia sobre el cuidado de la Tierra se ha despertado, pero la industrialización y aumento indiscriminado de la construcción y la contaminación no han bajado y por el contrario, cada día hay más playas contaminadas, menos bosques, menos ríos, más erosión.
Salvar la Tierra, crear una conciencia ecológica en las nuevas generaciones, reciclar, hacer un uso racional de los combustibles, y lo más importante las regulaciones y controles a las empresas contaminantes, es lo único que nos queda.
Tenemos un hogar lindo, lleno de luz y de color y la idea es conservarlo y cuidarlo para que nuestros hijos, nuestros nietos lo disfruten como nosotros lo hemos hecho. Que puedan ir a la playa, bañarse en el río, escalar una montaña y respirar el aire puro y los olores del campo.
Quizá ellos puedan volver a correr por la playa de Siesta Key sin el Red Tide, puedan navegar por un río de Colombia, respirar el aire pero en Ciudad de México o broncearse en alguna playa de Chile sin pensar en la capa de ozono. Para ello, nos toca a nosotros trabajar y duro para que las cosas sean reversibles.
Quizá usted ya lo haya pensado, pero si lee este artículo, piense que si no le gustó no lo bote a la basura si no es la del reciclaje de papel. Piense en reciclar sus botellas, las latas, el cartón, piense en recoger la basura cuando camine por la playa y no use productos contaminantes.
No le voy a pedir que vaya de Tampa a la playa de Clearwater caminando, pero sí que no use su auto sólo por usarlo, así sea para ir a la vuelta de su casa.
Tierra solo tenemos ésta, cuidémosla, si se nos acaba no tendremos a dónde ir.