Esta semana por segunda ocasión en menos de un mes la Florida se ha visto azotada por la fuerza de un huracán de gran categoría. Y quizás las primeras planas de los diarios, la televisión y los comentarios en general
Esta semana por segunda ocasión en menos de un mes la Florida se ha visto azotada por la fuerza de un huracán de gran categoría. Y quizás las primeras planas de los diarios, la televisión y los comentarios en general, han sido para hablar de lo ocurrido y hemos dejado a un lado las reacciones del discurso del presidente en la Convención del partido Republicano.
El discurso de Bush fue impecable, se le vio como un verdadero líder, habló de cómo mejorar la salud es este país, cómo nuestros ancianos pueden tener acceso a las medicinas a precios racionales y no tener que buscarlas en otros países. Habló de la tierra de las oportunidades, del empleo y del mejoramiento de la economía. Incluso habló en español y la frase de “ningún niño debe quedar atrás”, nos mostró cómo él va a preocuparse por las escuelas de nuestros hijos.
Realmente el discurso del Bush fue bueno para él como candidato, todo parece muy bien, el pequeño detalle que se le olvidó, fue que él es el presidente de los Estados Unidos, y que lleva 4 años tratando de cumplir lo que prometió como candidato. Al presidente se le perdió su papel de jefe de estado y responsable de lo que pasa en el país y asumió el de candidato promesero. No puedo entender que el presidente hable ahora de crear empleos y mejorar la economía, la salud y la educación, y no piense que en los años que lleva como primer mandatario estas no hayan sido sus prioridades.
Bush equivocó el discurso sólo le faltó decir que era la hora del cambio y que él haría lo que el presidente no había podido hacer.
El presidente fue como un huracán, lo hizo muy bien y la prueba es el resultado en las encuestas que le dan 11 puntos por encima de Kerry, pero quienes lo escuchamos entendimos que a él se le fue el tiempo peleando una guerra que no ha tenido los resultados que él muestra y se le olvidó que el país también tiene problemas y hay que solucionarlos.
Y hablando de su visión sobre la guerra, no cabe duda que el planteamiento de “combatir en los países de los terroristas antes que combatir el terrorismo en nuestro país”, es tan equivocado como los informes de inteligencia de la CIA con referencia a Irak. Si es ese el planteamiento, la siguiente intervención sería en Arabia Saudita, pues de allí fue de donde vinieron los terroristas de septiembre 11, pero vamos a ver si a Bush le interesa enemistarse con sus “aliados”.
La Convención Republicana volvió a dejar el vacío que dejó la Demócrata con referencia al los hispanos, el de sustancia en los discursos y de verdad, poca participación de líderes hispanos. Seguimos mal en el tema electoral y sólo la elección podrá decidir si nuestro voto sirve para algo. Florida sigue siendo campo de batalla y las encuestas no muestran un ganador de los 27 votos electorales del estado, así que todavía tenemos la fuerza para inclinar la balanza.
No piense que este editorial lo condicioné para tomar una decisión en contra del candidato Republicano, sólo evalúe las dos propuestas y tome la decisión que usted considere. Las dos opciones poseen puntos positivos, solo piense qué es lo mejor para usted y para el país, y saque su propia conclusión.