Esta semana será el primer debate presidencial entre el presidente Bush y el candidato John Kerry. El primero de tres “asaltos” en esta contienda electoral, que seguramente influirá en los votantes indecisos, pero que no cambiará mucho el panorama electoral
Esta semana será el primer debate presidencial entre el presidente Bush y el candidato John Kerry. El primero de tres “asaltos” en esta contienda electoral, que seguramente influirá en los votantes indecisos, pero que no cambiará mucho el panorama electoral. A pesar de los esfuerzos del retador, la corona parece que la retendrá el presidente.
Pero ¿por qué Kerry con toda la ventaja que le ofrecen los errores del presidente Bush no ha podido tomar la delantera y convencer a los votantes?
Si la elección del presidente fuera realizada a nivel mundial, el ganador sería Kerry. Una encuesta de la Universidad de Maryland en 35 países mostró una aplastante victoria 46 contra 20 a favor del candidato demócrata. Pero la cosa no parece ser igual en casa, donde el presidente llega a ventajas hasta de 13 puntos.
La razón, al mundo le preocupan más las consecuencias de la guerra, los abusos y violaciones de los derechos humanos en Irak, la soberbia del presidente y los errores cometidos. Y tal vez porque el mundo ve desde afuera lo que pasa, cosa que nosotros no podemos ver. En casa el pueblo americano ve la seguridad nacional y considera que Bush es un líder fuerte que puede darnos la tranquilidad que todos estamos esperando.
Kerry no pudo lograr una claridad en su mensaje. Antes de la Convención demócrata contaba con una ligera ventaja, saliendo de la convención los números no le favorecieron y el planteamiento equivocado y poco agresivo, le costó los puntos que ganó el presidente cuyos asesores capitalizaron los errores demócratas.
Basar todo en mostrar a un héroe de guerra y prometer llevar una campaña alejada de ataques, no funcionó. Ahora tanto la de Kerry como la de Bush, son campañas basadas más en desacreditar al contrario, más que mostrar que harán por el país.
Kerry puede perder la elección y solo los debates podrían cambiar a los votantes indecisos o un acto terrorista que Dios no quiera pueda ocurrir como pasó en España. El contendor tendrá que ser muy incisivo, claro y consistente frente a un “campeón” que sabe que todo lo que diga Kerry lo refutará acusándolo de cambiar de opinión y de su falta de credibilidad.
La pelea está en los últimos asaltos, los puntos favorecen al presidente y solo un K.O. podría cambiar el resultado, vamos a ver si Kerry puede lograr el golpe de suerte que haga tambalear a Bush, o si por el contrario, es el presidente el que lleve a la lona al retador.
¡ Ya no más por favor ¡
Ya no aguantamos más los huracanes. Muchos estamos en la Florida porque creemos que es un paraíso, con esto de los huracanes, más de uno está cambiando su manera de pensar y no es para menos. Yo por lo pronto estoy cansado del cuentito de cada semana de estar tapando ventanas, comprando agua -que boté dos días antes-, prendiendo el televisor y enclaustrándome todo el fin de semana en espera del paso de la tormenta de turno. Esta vez, Jeanne nos dio un susto porque no la esperábamos y de verdad que el viento fue más del que nos hubiéramos imaginado. No se en sí cuál es la razón, pero sea lo que sea, ya estamos cansados y no creemos que ni la economía, ni el estado de ánimo de la gente resista un huracán más, ni siquiera un ventarrón más. Ojalá que Dios se compadezca de nosotros y nos deje tranquilos por lo menos por un par de años mientras nos recuperamos, porque como vamos, ya estamos de psicólogo.