Los debates presidenciales dejaron un ganador, si no un ganador absoluto, el ganador fue el senador John Kerry, el ¿por qué?
Los debates presidenciales dejaron un ganador, si no un ganador absoluto, el ganador fue el senador John Kerry, el ¿por qué?
John Kerry llegó al primero de los debates con una desventaja de casi 14 puntos, una imagen débil como líder y comandante en jefe y una sensación de indecisión entre los electores. Hoy una semana después del debate, Kerry redujo la ventaja y prácticamente dejó la elección en una empate. Su imagen como líder mejoró y la gente vio a un político firme, convencido, con porte presidencial y con méritos para alcanzar la Casa Blanca, y aunque su imagen de acomodarse con sus posiciones no mejoró completamente, si logró que a medida que los debates fueran pasando, los republicanos se cansaran de la estrategia de ese ataque y bajaran muchísimo el argumento.
Ganó Kerry, porque fue más claro y porque para ser franco es más fácil atacar que defenderse. Pero también ganó porque el Presidente no fue lo suficientemente claro y directo para responder el constante ataque del Senador de Massachussets.
Por fin vimos una referencia directa a los hispanos, el caso de la inmigración donde la posición de Kerry, aunque promesera, es mejor que la de Bush. Kerry quiere dar ciudadanía a los inmigrantes que viven en el país y han cumplido con sus impuestos y con la ley. El Presidente quiere normalizar un programa de trabajadores temporales y dar solución por tres años a los trabajadores ilegales. Aunque la posición de Bush es más realista, la de Kerry desde luego luce más atractiva. Eso no quiere decir nada pues a la hora de la verdad, es el Congreso el que tramita las leyes y una “amnistía” como esta, no creo que pase en el Capitolio, pero por lo menos existe un interés para solucionar un problema que es vital para la comunidad hispana.
Alguien me preguntaba, pero de qué nos sirve a los que somos ciudadanos que solucionen el problema de los ilegales, mi respuesta fue, TODOS tenemos un familiar, un amigo, un trabajador, un vecino, que es ilegal, que sufre con esta situación todos los días, un conocido que sabe que sus hijos no pueden tener las mismas oportunidades, así el se mate trabajando, y a la hora de la verdad, el problema de mi vecino es mi problema, porque tarde o temprano me va a afectar o por qué no, a beneficiar.
La victoria de Kerry, es solo una batalla en esta guerra electoral llena de ataques, y de suciedad de lado y lado. No es una victoria decisiva, y al paso que van las cosas, la decisión la sabremos solo hasta la noche del 2, si no es que nos toca esperar hasta un re conteo, por lo cerrada que se presenta esta elección.
Quedan dos semanas, usted tiene el tiempo para enterarse, para escoger lo mejor para sus intereses y los del país y votar. No importa por quién, lo importante es su voto, necesitamos 8 millones de votantes hispanos y usted no nos puede fallar, su voto puede inclinar la balanza a favor de cualquiera de los dos candidatos, de ahí la importancia de cumplir con el proceso democrático que ofrece el país.
¿El fin justifica los medios?
La semana pasada Human Rights Watch reveló un informe sobre 11 prisioneros “desaparecidos”, el tema suena común, y uno pensaría que se trata de un país “tercer mundista”, pero no, el informe es sobre 11 presuntos militantes de Al Qaeda desaparecidos por la CIA, según el informe.
Este es un tema MUY sensible, pero vale la pena tocarlo. Si queremos que este país siga siendo un país de democracia y libertad, debemos ser consecuentes con nuestro pensamiento. Hemos criticado a Pinochet, a Fujimori, a los generales argentinos, a dictaduras y desde luego a Fidel Castro por desaparecer opositores; no podemos ahora estar nosotros “jugando con las mismas armas”, la tortura y las desapariciones forzadas.
Cuando Álvaro Uribe imprime fuerza y decide combatir a la guerrilla, las organizaciones no gubernamentales se quejan y el Congreso de Estados Unidos se “encrespa”. Suenan los comentarios de violadores de derechos humanos y los defensores de la democracia salen con lanza en ristre. Cuando Pinochet o Fujimori pusieron orden en sus países a costa de esos derechos humanos, la presión del país fue notoria. Y qué no decir con el caso de China o Cuba. Por eso el informe de Human Rights Watch al que no le han dado mucha trascendencia es importante.
Aquí no hay terrorista de primera o segunda categoría, aquí el tema no es: “...Es que la tortura a Al Qaeda es válida pero a las FARC, al IRA, a ETA, a Sendero Luminoso, a los Chechenos, no, porque esos no son mis enemigos y no se pueden torturar”. Si Pinochet desapareció a alguien, el juez Baltasar Garzón sale y lo acusa, hay marchas por las calles de Santiago. Si Uribe ordena una intervención y matan a un grupo de guerrilleros, las ONG protestan, Europa se conmociona; pero si la CIA desaparece a los terroristas de Al Qaeda o los soldados de Estados Unidos torturan a alguien, no hay problema, es tolerado porque es por nuestra seguridad.
Hay que ser consecuentes, dejamos solo a Pinochet, criticamos a Fujimori, hasta juzgamos a los generales argentinos, y muchas veces le jalamos las orejas a Uribe, por estar haciendo -lo mismo que hoy estamos haciendo- en aras de nuestra seguridad como ellos lo hicieron en aras de proteger a los suyos en su momento.
Hoy estamos entendiendo muchas cosas que antes no entendíamos, el terrorismo nos está enseñando en carne propia cómo ver el mundo de una forma diferente, y la encrucijada es la de proteger nuestros principios o simplemente pensar que muchas veces el fin justifica los medios.
Estados Unidos será ahora mucho más cuidadoso en levantar el dedo y señalar a alguien y si esta guerra ha dejado un sabor de derrota es precisamente por eso, porque hemos perdido la autoridad moral para criticar las violaciones de derechos humanos, lo que hasta hace poco tiempo era parte de la carta fundamental de esta nación.