La semana anterior el periódico Sarasota Herald realizó entre sus lectores una encuesta sobre un tópico caliente, como llama su sección, y esta vez la pregunta fue: ¿Debe Estados Unidos aprobar un programa para trabajadores invitados?
La semana anterior el periódico Sarasota Herald realizó entre sus lectores una encuesta sobre un tópico caliente, como llama su sección, y esta vez la pregunta fue: ¿Debe Estados Unidos aprobar un programa para trabajadores invitados?
El 58 por ciento de los encuestados dijo que no. Las razones expresadas son de todo tipo. Desde que no se debe hacer una diferencia entre los inmigrantes mexicanos que se beneficiarían de la ley y las demás nacionalidades, hasta comentarios como que los inmigrantes ilegales bajan el salario mínimo, el nivel de las escuelas y uno que otro que no quiere más gente que no hable inglés y le “robe” su trabajo. Incluso hay quienes dicen que los inmigrantes lo que traen son pandillas, delincuencia y droga.
El 42 por ciento que votó por el sí, defiende la presencia y pide que si tenemos trabajadores en el país, deben gozar de los privilegios mínimos de cualquier otro residente.
Tenemos que orientar a la comunidad americana sobre lo que realmente significa el programa de trabajadores invitados y la verdadera labor de los inmigrantes en este país.
Decir que no hay delincuencia, droga o pandillas en la comunidad hispana, sería mentira, la hay como en cualquier otra comunidad y desde luego que nadie está pidiendo que se legalicen personas que han delinquido. Pero los inmigrantes han contribuido al desarrollo del país y hay que ver sus aportes. Quizás lo que toca es cuantificar el beneficio para que los americanos puedan apreciar que somos más que pandillas, delincuentes y drogadictos. Pandilleros, delincuentes y drogadictos, hay en cada ciudad y comunidad, y no necesariamente son hispanos, pero nadie está pidiendo que los saquen del país. Yo hubiera votado en ese 58 por ciento que no quiere el programa de trabajadores invitados si no supiera lo que hacen los inmigrantes en los campos, así que es nuestra labor explicar para que la gente comprenda.
Un hispano de Idaho, el comisionado Robert Vásquez, acaba de pasarle una cuenta al gobierno de México por 2 millones de dólares que su condado ha gastado en servicios a los inmigrantes ilegales. Sí, 2 millones. Lo que nadie se ha preguntado es cuántos millones han generado esos inmigrantes en el estado. Si México le pasara la cuenta de la mano de obra que le está “exportando” al precio de mínimo legal, seguramente el comisionado Vásquez tendría que entregarle a México su condado y quedarle debiendo una buena parte.
Siempre en la historia vemos una sola de sus caras, la que más nos conviene o la única que conocemos, por eso es nuestra labor informar sobre la otra cara. Quizás lo que nos hace falta es trabajar con las cámaras de comercio hispanas en la región y financiar un estudio económico sobre el impacto de los hispanos, para cuantificar su aporte. Es una labor que estas entidades deben realizar, pues hasta la fecha ninguna de las cámaras sabe a ciencia cierta la estadística sobre lo que representa nuestra comunidad.
Por lo pronto a esperar que las leyes abran la puerta a alternativas de legalización en lugar de cerrar la opciones como pretenden muchos de nuestros congresistas.
TRES AÑOS
Llegamos a los tres años de 7DÍAS, en estas 154 ediciones, han pasado muchos cambios, muchas páginas y ejemplares. En estos 3 años hemos progresado al ritmo de nuestra comunidad y confiamos que podamos seguir haciéndolo por muchos años. Gracias por dejarnos ser su fuente preferida de información en español, sus comentarios han sido el mejor aliciente para progresar, ahora el reto está en poder alcanzar los planes y proyectos que tenemos preparados para servirlos mejor todas las semanas. Tenemos muchas sorpresas preparadas y esperamos seguir contando en el futuro con su fidelidad.