La semana pasada por si no se habían dado cuenta, quedó evidenciado el peligro que representa el mandatario venezolano Hugo Chávez.
Chávez tiene claro su futuro y sabe también con quién va a trabajar y con quién no, y en la alocución desde La Habana supimos de qué lado está. Hasta aquí nada nuevo, pero si Castro ha sido un peligro para la estabilidad de la región sin dinero, Chávez con todos los dólares del petróleo, es un verdadero dolor de cabeza. La gente piensa que el mandatario venezolano es bruto y no es así, Chávez es más inteligente de lo que se piensa y ha ido tendiendo su red en forma muy habilidosa.
Ha comprado deudas de países como Argentina y Ecuador, ayudado a Jamaica, República Dominicana y Cuba, entre otros, y sus relaciones con Brasil, Uruguay y Chile están sólidas. Fue fundamental en la elección del Secretario General de la OEA, José Manuel Insulza, –y es Insulza el que esta semana aboga por la extradición de Posada Carriles a Venezuela–, creó Telesur un canal de información para competir con las cadenas de noticias americanas y para difundir información desde la óptica latinoamericana.
En el plano interno, nacionalizó un grupo grande de colombianos que por años estuvieron ilegales esperando que los gobiernos Copeiano y Adeco los amnistiaran. Ahora esos colombianos además de convertirse en fuerza electoral en Venezuela, serán pieza definitiva en la elección del representante de los colombianos en el exterior con asiento en el congreso de su país, es decir, que si los colombianos residentes en Venezuela logran elegir su representante, Chávez tendrá una ficha importante influyendo en los destinos de su vecino.
Y eso no es todo, Chávez ha entendido que su soporte es el pueblo y está trabajando para ganárselo. Su gobierno está invirtiendo en planes sociales y está haciendo lo que la corrupción no dejó lograr en Venezuela. Y por si fuera poco, está desmantelando la oposición con medidas coercitivas o simplemente con el aislamiento. Es decir, que Chávez se perfila como ganador en las elecciones del próximo año y por eso ya dice confiado que su mandato no va a terminar en el 2020.
Chávez ha maquinado muy bien su trabajo y no hay duda de ello, es un Presidente elegido legalmente, sí, legalmente, porque el pueblo lo eligió limpiamente la primera vez y si bien manipuló el referéndum, ante el mundo no hay objeción de su victoria que fue avalada por la OEA y el Centro Carter, entre otros.
¿Qué le queda a Chávez? Seguir los pasos de Fidel y empezar las nacionalizaciones, expropiaciones y persecuciones, y seguramente lo hará, con su forma sutil de llevarlo a cabo, dentro del “marco de la legalidad” que impedirá que el mundo se le vuelva en contra. Eso viene, no sé cuándo, pero en poco tiempo Venezuela será más parecida a Cuba que a la República Bolivariana con la que decía soñar Hugo Chávez.
Pat Robertson se equivocó en pedirle al gobierno americano una acción criminal como la de asesinarlo, pero acertó en una cosa, le mostró al país que existe un peligro inminente en la región y si los americanos no sabían quién era Hugo Chávez, ahora lo saben bien.
Hugo Chávez dará de que hablar en este país y lamentablemente, le han dejado tomar fuerza. Hace un año hablé de los famosos accidentes aéreos de Torrijos en Panamá, Roldós en Ecuador y Reni Otolina en Venezuela, no puedo decir nada, pero fueron casualidades que muy seguramente tuvieron un trasfondo y no simplemente una falla técnica.
Estados Unidos ya aprendió la lección con Fidel y no creo que esté interesado en repetirla, menos ahora que se está dando cuenta que el alumno está aventajando al maestro, pues tiene monedas en el bolsillo y sabe como usarlas.