Ya se nos está haciendo habitual el tema de los huracanes en la Florida. El año pasado fueron 5, este año van 3 y la temporada está aún lejos de terminar.
Los daños de Wilma hasta ahora se empiezan a cuantificar, pero seguramente dejarán un hueco en la economía del estado. No se cuánto nos afectarán los huracanes, pero lo que sí se es el daño que está generando a la imagen del estado. Ya las personas del norte están pensando en buscar alternativas de retiro diferentes al estado del sol, por temor a que pronto seamos conocidos más por los huracanes que por las playas. Esto puede afectar el negocio de los bienes raíces, aunque yo sinceramente no creo que llegue a pasar, pero de una u otra forma la baja de demanda puede afectar los precios de la vivienda, que de una u otra forma, se convirtieron en precios de especulación. Está afectando el turismo y lo más grave, a los residentes que ven cómo cada año arriesgan su patrimonio como en una lotería.
Si Wilma hubiera azotado nuestra área, muchos negocios se hubieran afectado, seguramente usted no estaría leyendo este periódico y tal vez su oficina estaría cerrada. Total: ¿De que viviría usted, cómo pagaría sus cuentas?
A Dios gracias el creador se ha apiadado de nosotros y vivimos en una zona al parecer bendecida por Él porque nos ha protegido de los desastres, pero no podemos seguir orando. La próxima, debe tomar más protecciones en su vivienda o negocio y en verdad, pensar en serio en cómo lograr que se incluya en las campañas políticas el tema de la protección del medio ambiente con la misma importancia que se le da a la salud, a la economía o la política exterior.
Yo quisiera ver en las elecciones del próximo año alguien que hable de hacer algo para bajar los niveles de polución, alguien que pida al Presidente que respalde el protocolo de Kyoto, alguien que busque el liderazgo del país en los temas de conservación del medio ambiente. Si no empezamos ya, quizá en 20 años las cosas sean diferentes. Este incremento en la actividad ciclónica no es gratuito, es la reacción natural a los cambios que hemos provocado y si no hacemos algo pronto será muy tarde e irreversible.
Una felicitación a los organismos locales, en especial a las oficinas de los condados de Hillsborough, Sarasota y la Ciudad de Tampa donde se mantuvo una información permanente sobre el estado de los refugios, condiciones, etc. Y desde luego, un respaldo a la gestión del gobernador Jeb Bush que una vez más demuestra su liderazgo. El Gobernador nos ha dado confianza tanto el año anterior como este y no se le han salido las situaciones de las manos, ha manejado una respuesta inmediata a las crisis y mantenido un contacto permanente con la ciudadanía. Un ejemplo para otros, incluso, para su hermano el Presidente.