Quizá a esta hora Joseph Smith ya ha sido condenado a la pena de muerte por el crimen de Carlie Brucia el año pasado en Sarasota, es seguramente la sentencia esperada para un crimen atroz, pero el debate sobre la pena de muerte está latente.
¿Tenemos el poder para disponer de la vida de un asesino por terrible que este sea? Condenar a muerte a una persona que le ha quitado la vida a otra ¿es rebajarnos al mismo nivel del asesino? ¿Es moralmente aceptado?
La pena de muerte nació como producto de la venganza, la ley del Talión. Disponer de la vida de alguien es algo que sólo Dios lo puede hacer. En la actualidad 90 países mantienen esta práctica arcaica de castigo entre los que se destacan China, Egipto y Cuba; 67 países la han abolido y en Latinoamérica es mantenida además de Cuba, en Guatemala y Chile. En Estados Unidos, 38 de los 50 estados la practican, siendo Texas el estado que lidera las ejecuciones y el presidente George Bush durante su paso como Gobernador del estado firmó la ejecución de 152 personas.
¿Qué hace pensar que el país que más reclama por los derechos humanos, esté al mismo nivel de China, Cuba, Irak, Pakistán, Corea del Norte o Arabia Saudita y que no esté en la misma lista de Alemania, Gran Bretaña, Francia, Suecia y otros países del primer mundo?
La práctica de la pena de muerte está relegándose a países fundamentalistas, con legislaciones anticuadas basadas en la ley del ojo por ojo.
Smith como tantos otros criminales merecen un castigo ejemplar, ¿pero es ejemplar tomarnos atribuciones divinas como la de apagar una existencia? Es tan criminal o inmoral una ejecución como un aborto, como un asesinato.
Como padre siento el dolor de los padres de Carlie, imagino su angustia y el deseo de justicia, pero la justicia es divina y los hombres nos inventamos las leyes para corregir y castigar, y ya es hora que pensemos en penas ejemplares que reemplacen las ejecuciones. El tener la pena de muerte no ha disminuido el crimen, no somos menos violentos que en Suecia donde no hay pena de muerte, ni menos que en China donde si la hay.
Lo que debemos pensar es por qué un hombre como Smith cometió este acto violento, por qué un joven en Manatee asesina a sus padres, a su abuela y a su hermanito. Qué estamos haciendo mal para que nuestra sociedad actúe como lo está haciendo. Qué está enloqueciendo a nuestra gente, qué nos ha hecho perder los valores, en especial el valor a la vida y el temor a Dios.