Esta semana que todos estamos esperando un regalo de Navidad, aquellos que están en contra de la inmigración ilegal a este país han recibido el suyo. El Papá Noel en este caso fue el congresista Jim Sensenbrenner, quien presentó su reforma migratoria. Sensenbrenner es el presidente del comité judicial de la Cámara de Representantes el cual controla sin dificultad. La prueba es que su Reforma Migratoria pasó aprobada 23 votos republicanos contra 15 demócratas.
Pero ¿qué es lo que hace feliz a quienes no quieren alivios para los inmigrantes indocumentados? Sensenbrenner acoge en su reforma iniciativas como la de Tom Tancredo de negar el derecho de ciudadanía a los hijos de inmigrantes ilegales nacidos en el país. Convertir en delito grave la residencia ilegal en el país. Castigar duramente a las empresas que contraten indocumentados, obligar a los empleadores a reportar el estatus de sus trabajadores y castigar con deportación, violaciones a normas como la de conducir sin licencia o bajo la influencia de alguna sustancia. Además, no da ninguna luz a la aprobación de alivios migratorios o legalización a trabajadores temporales como busca el Presidente.
Más, no se podía pedir, la línea más dura de la derecha republicana y los grupos anti-inmigrantes están de pláceme, pues esta reforma es un paso más a su ideal de eliminar la inmigración a este país.
Hace más de 100 años, Ellis Island vivió una de las épocas más tristes de nuestra historia. Miles, millones de inmigrantes llegaron a la Isla de la Libertad en busca del sueño americano. Muchas son las escenas que se han visto en los libros de la época sobre los europeos que se tiraban al mar antes de llegar arriesgando sus vidas para poder ingresar ilegalmente al país, otros falsificaban sus documentos porque toda la vida han existido coyotes que tratan de lucrarse de esta situación. Pero los irlandeses, los italianos, los judíos, los polacos, vivieron su propio drama. Carteles de no se aceptan judíos, italianos, negros ni animales, son iguales a los que hace unos años colocaban en las entradas de algunos establecimientos en la Florida, sólo que los europeos habían sido reemplazados por nosotros, los hispanos.
Cuando llegaron los primeros colonos, cuando llegaron los primeros esclavos, cuando llegaron los puritanos, los europeos, todos ellos tenían algo en común, llegaban acá como inmigrantes, algunos en busca de una vida mejor, otros huyendo de una persecución, o simplemente obligados para realizar una labor, pero todos ellos habían abandonado su tierra y se aventuraban a la conquista de un nuevo hogar.
Muy seguramente el abuelo o bisabuelo de Sensenbrenner nació fuera del país y no sería raro que hubiera sufrido persecuciones, rechazo y discriminación, pero seguramente él luchó por darle un mejor futuro a sus hijos, a sus nietos o bisnietos, luchó por construir una nación libre, sin el yugo de las dictaduras, sin las persecuciones por sus creencias o por su condición, El abuelo de Sensenbrenner nunca se imaginó que su nieto fuera a luchar por acabar lo que con sangre otros como él defendieron.
La reforma todavía tiene mucho para recorrer, esta semana se discute en la Cámara de representas y si pasa en el Senado seguramente se dará otra batalla. No podemos quedarnos cruzados de brazos esperando que la ley pase. Vale la pena trabajar políticamente con Senadores y Representantes, vale la pena aumentar la inscripción de votantes hispanos y es el trabajo de los medios divulgar la información ante la opinión pública hispana, y más importante ante la americana para que tome conciencia de lo que está pasando.
El ambiente anti-inmigrante crece y crece porque los políticos se han dado cuenta que genera beneficios electorales. Eso de invocar el espíritu patriota, sacar la bandera, defender al país del terrorismo y del intruso, da resultados, genera votos. Así que hay que usarlo ahora, hay que fomentar el nacionalismo, América para los americanos, por eso se han creado grupos como Minuteman, pero eso es lo que tenemos que hacerles ver, que si hay votos en los que están en contra hay más votos entre los que están a favor. En ese momento van a cambiar, porque para muchos no son posiciones ideológicas o morales, son básicamente oportunistas para lograr sus aspiraciones políticas.
En esta Navidad hubiera querido un regalo para todos, para los que viven en este país, respiran su mismo aire, sufren los mismos problemas, gozan con sus alegrías, quieren su bandera, luchan por él. No importa sin son amarillos, negros, blancos o cafés, si creen en Dios, en Alá, o son ateos, si son ricos o pobres, yo quisiera para todos lo que vivimos en este gran país, un regalo de paz y tolerancia, de amor y comprensión, de perdón.
A todos quienes nos leen, GRACIAS por su apoyo, su fidelidad y su cariño, sólo nos queda corresponder a él y tratar de hacer un mejor producto todos los días.
Como es costumbre 7DÍAS no circulará la próxima semana. Todo el equipo de colaboradores se tomará un pequeño descanso, así que queremos desearles Feliz Navidad y un Próspero 2006.