Los disturbios de las últimas semanas motivados por las caricaturas publicadas en un diario danés donde aparecía el profeta Mahoma con un turbante en forma de bomba, han puesto en jaque a la libertad de prensa y a los códigos de ética que deben de guardar los medios de comunicación. Si bien es cierto que en el momento de publicar cualquier noticia se debe mantener la independencia, la objetividad y no ceder a presiones, los periodistas tenemos que pensar muy bien hasta dónde llegan los límites entre la noticia y la ofensa.
La reacción de los periódicos europeos de publicar las caricaturas con el fin de apoyar a su colega danés, generó los disturbios y la respuesta de los medios islámicos, que ya han invitado a sus lectores a enviar caricaturas burlándose del holocausto.
La pregunta de los diarios musulmanes, es: ¿Publicarán los periódicos europeos las caricaturas ofensivas contra el pueblo judío en aras de proteger la libertad de expresión como se hizo con las de Mahoma? Seguramente que no lo harán, ¿la razón? Serían ofensivas para sus lectores, aunque la respuesta será que no lo hacen para no echar más leña al fuego.
Y es cierto, se cometió un error, se irrespetó un símbolo sagrado de una religión, algunos dicen que no era para tanto, pero esto no lo podemos medir, pues para cada cultura sus creencias son diferentes a las nuestras y su reacción no la podemos conocer porque no conocemos su religiosidad. Hay que respetar, a los judíos, a los musulmanes, a los cristianos, a todos, y entender que muchas veces sin querer nuestros comentarios pueden herir a otros.
La auto censura, o los códigos de ética deben existir en los medios y no deben constituirse en peligros a la libertad de prensa, más bien, deben convertirse en códigos de responsabilidad, pues el poder de la información es mayúsculo y nuestra responsabilidad es muy grande para actuar a la ligera.
Nadie pensó que unas caricaturas “inofensivas” para el autor, se convirtieran en motivo de protestas, incendios, heridos y seguramente muertos; así que la lección es que siempre antes de escribir nos toca pensar dos veces a quién vamos a afectar con ello, bien sea positiva o negativamente.
Muchas gracias por sus comentarios, estas páginas de opinión se han convertido en lectura obligada para nuestra comunidad, y sus cartas y expresiones de solidaridad nos muestran que el trabajo realizado está dando sus frutos. Sin duda alguna 7DÍAS se ha convertido en uno de los medios de mayor influencia en el área de la bahía de Tampa y este logro es por usted que de una u otra forma lo utiliza para tomar sus decisiones.
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