La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a la Convención de Publicaciones Hispanas en Las Vegas, la oradora principal de uno de los eventos fue Sonia Nazario, periodista ganadora del premio Pulitzer y autora del libro “El viaje de Enrique”, una narración de la cruda realidad que viven los inmigrantes al pasar la frontera de Guatemala con México en su camino a los Estados Unidos.
La conmovedora historia vivida paso a paso por la autora, es el relato de miles de inmigrantes que por diversos motivos se lanzan a esta aventura para alcanzar su sueño americano. Durante la narración varias veces se me aguaron los ojos al pensar lo que sufren los inmigrantes, pero también lo injustos que son aquellos que no comprenden el por qué una persona decide arriesgar su vida en el llamado tren de la muerte o cruzando por el hueco, o por el desierto.
Se han puesto ustedes a pensar ¿por qué lo hacen? Seguro que no vienen para usufructuar el sistema escolar o el de salud, no creo que se tomen tantas molestias y riesgos para nada. Las marchas de Los Angeles, las manifestaciones de los estudiantes en muchas partes del país han logrado sensibilizar al Senado y en parte a muchas personas en el país.
CNN realizó un programa durante la semana en el que Anderson Cooper presentó un excelente informe sobre la importancia de los hispanos y su aporte a la economía. La Cámara de Comercio Americana de Las Vegas salió en defensa de los trabajadores indocumentados diciendo que si existiera un boicot la ciudad quedaría paralizada y las pérdidas serían incalculables. Y como esta, las reacciones han sido múltiples de empresarios o simplemente de vecinos que consideran que los hispanos han llegado para ayudar a construir y no para destruir a este país.
Pero a pesar de las voces de apoyo hay personas que aún consideran que los inmigrantes indocumentados deben ser deportados. Sobre mi escritorio encontré una carta de un grupo que consideraba que la única forma de detener la inmigración es establecer una base del cuerpo de marines en la frontera con la orden de disparar a matar a todos los invasores. Sí, ese boletín número uno bautizado INVASIÓN U.S.A., está siendo distribuido por un grupo llamado Citizens Court of Inquiry que invoca la ley de derechos civiles. Como este hay otros esfuerzos incluso de políticos locales para convencer a los votantes de presionar al Congreso y evitar una amnistía y por el contrario endurecer las medidas.
La próxima semana tendremos en 7DÍAS un completo informe sobre la “otra cara de la moneda”, los que creen que las deportaciones y cerrar la frontera son la mejor solución para el país.
El acuerdo de la semana pasada no es un triunfo, hay quienes pronostican que la ley se va a empantanar por la misma radicalización y las dos fuerzas no darán la pelea en esta legislatura y dejarán que una nueva composición del Congreso retome los proyectos de ley.
Este es el momento, hay que seguir, las encuestas demuestran que el tema puede definir la contienda política y aunque la mayoría de los americanos no quieren una amnistía, la misma mayoría sí quiere una solución para los indocumentados.
Lo triste de este proceso es que por pelear la guerra se están perdiendo batallas, una de ellas puede ser la del ‘Dream Act’ que está amarrado a la reforma pero que se ha olvidado y en las negociaciones puede quedar abandonado. No hay que bajar la guardia, hay que seguir buscando apoyo en todas las organizaciones y hay que serle leal a los miles de jóvenes que buscan que el ‘Dream Act’ les haga justicia.