Este 1ro. de mayo es un día crucial para la historia de la comunidad hispana de esta nación. Por primera vez se realiza lo que se ha dado en llamar un “día sin inmigrantes” para demostrar la importancia de los mismos en el país. Muchas personas no están de acuerdo con esta medida, pues dicen que es un ataque a Estados Unidos que nos ha recibido y tendido su mano. Otros han presionado y otros más han amedrentado a los trabajadores para que no se sumen al paro laboral.
Este país no es de huelgas, ni de paros, no se está acostumbrado a nada que sea un levantamiento laboral, por eso medidas como estas son tomadas como sindicalistas y en algunos casos comunistas. Sin embargo, la gran mayoría de los americanos han entendido el espíritu de este paro.
Lo acontecido con las Cámaras de Comercio de Sarasota, Manatee e Hispana del Golfo es histórico como dice nuestro titular. Es un respaldo de los empleadores hacia sus empleados. En el comunicado invitan a que pueden expresarse sin temor de perder sus trabajos como debe ser en un país libre como este. Este pronunciamiento es un triunfo de la comunidad gracias al trabajo del Concilio Mexicano y es un aval a una jornada de protesta silenciosa y responsable.
La comunidad hispana ha sido atacada por una ley abiertamente anti-inmigrante y si se quiere racista. Nadie puede pretender esconder el Sol con un dedo. La ley Sensenbrenner tiene nombre propio, la comunidad hispana. Una propuesta como esta donde se trata de criminalizar a los inmigrantes indocumentados despertó un ambiente radical sin precedentes en contra de nuestra comunidad y desde luego generó una respuesta de la misma.
Las marchas fueron la primera reacción y la idea de tener un día sin laborar para que la comunidad entera aprecie el trabajo de los inmigrantes, es una nueva respuesta para quienes han pedido a gritos sacar a todos los que vienen a quitarles sus trabajos. El lunes vamos a ver quién tenía razón, si el país puede vivir sin inmigrantes o si los necesita.
Esto no es contra nadie, ni contra los patronos, ni contra el Gobierno, ni mucho menos contra una tierra que nos acoge. Esto no es un paro sindical pidiendo remuneraciones o beneficios, no es una intimidación, es una demostración para aquellos que piensan que pueden vivir sin nosotros.
7DÍAS ha querido ser responsable con la información, hemos presentado las opiniones de todas las partes, hemos pedido las posiciones de diversas organizaciones y respetado sus argumentos. Esa es nuestra labor periodística objetiva. En este periódico hemos querido informar sobre lo que será la jornada del lunes, sus implicaciones, costos, pero también queremos dar la información necesaria para que quienes quieren participar eviten inconvenientes en sus trabajos o escuelas. En nuestro Consejo editorial hemos considerado que hacerlo es como informar sobre la llegada de un huracán, debemos contar que viene y las precauciones que deben tomar nuestros lectores. Así es en esta oportunidad, si damos recomendaciones no estamos invitando a participar, esta es una decisión de cada quien. Sin embargo, en estas páginas editoriales sí tomamos una posición de empresa.
El 2 de mayo la comunidad hispana será vista diferente y de lo que pase el 1ro. se definirá si es una mirada de respeto o de indiferencia.
Nuestros periodistas estarán en la calle registrando el acontecer de la noticia pero 7DÍAS fija su posición de respaldo a la comunidad y el 1ro. de mayo no abrirá sus oficinas y la decisión de su personal de trabajar o no, será respetada.
LOS 200
Hoy llegamos al número 200 de nuestra publicación, casi cuatro años ininterrumpidos de trabajo. Contestando la entrevista que aparece en esta edición recordamos con cariño y nostalgia esos momentos de inicio, que aunque no sean de hace mucho tiempo, si hacen parte de la historia de esta publicación. Recordar ese esfuerzo nos da la fuerza para seguir adelante luchando por tener un mejor periódico que represente con orgullo a nuestra comunidad.
Gracias por su apoyo en estas 200 ediciones, sin él nada de esto sería igual. Quiero aprovechar para agradecer también a todos los que hacen posible que 7DÍAS llegue cada semana, sin este equipo de gente comprometida no hubiéramos podido lograrlo, y desde luego sin el soporte de nuestros anunciantes.
Gracias a todos, a mi familia y a Dios al que le pedimos que nos dé la oportunidad de celebrar los 2000.