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Publicado el 07/28/2006 10:37 AM EST
¿El fin justifica los medios?
Recuerdo que a finales de los 60’s uno de mis héroes de infancia era el general Moshe Dayán, quizá fue mi eterna costumbre de ponerme del lado del más débil la que me hizo ganar simpatías por la causa israelí. Dayán compartía mi admiración junto al Avispón verde y a Batman, y su actuación en la guerra de los seis días era comparable con el mejor episodio del dúo dinámico, para mí Israel constituía un ejemplo de lo que era una lucha por una causa justa, la de poder vivir en su tierra y en forma pacífica. A pesar de mi corta edad, por años leí mucho sobre el conflicto y cada vez admiraba la tenacidad y audacia del gobierno, las fuerzas militares y de inteligencia israelí.
Pero mucho ha pasado en estos 40 años, Israel no es más el estado indefenso que busca vivir en paz, ha caído en el mismo juego que años atrás le plantearon sus enemigos.
Hoy, Israel se ha convertido arrogante y la ley del Talión –la del “ojo por ojo”– es su peor consejera.
Nada me ha impactado tanto en los últimos meses como la foto de un grupo de niños israelíes escribiendo mensajes de paz en los cohetes que su ejército se disponía a enviar para bombardear Beirut, una de las contradicciones más grandes que he podido apreciar en mi vida y una muestra de cómo para Israel la guerra es una herramienta de pacificación.
El mundo entero condena al grupo terrorista Hizbulá, pero igual coincide, salvo Estados Unidos, en condenar a Israel por el ataque desproporcionado contra un país que trata de levantarse de décadas de guerra como es el Líbano.
Gran Bretaña y Estados Unidos apoyan a Israel en no conceder un alto el fuego y seguir atacando hasta aniquilar la organización terrorista y de paso sembrando muerte y destrucción en una población civil indefensa. ¿Se justifica matar a miles de inocentes por acabar con los terroristas?
Israel no ha entendido que la ley del “ojo por ojo” siempre origina la misma reacción, la venganza. Lo que está sembrando el pueblo judío es odio y eso será lo que va a recoger, hoy es Hizbulá o Hamás, mañana serán otros en Siria, en Irán, en Egipto, en Irak o en el mismo Líbano. El odio es como la medusa de la mitología que cada vez que le cortaban una cabeza le nacían cientos, no hay nada más fácil de esparcir que el odio y nada más duro que cultivar que la paz.
Los dos soldados secuestrados sólo fueron la excusa para poder intervenir y eliminar a un enemigo y el mundo se ha dado cuenta de ello, una relación así con sus vecinos no será fácil de sostener y tendrá que acabar con todos ellos para vivir en paz o entender que para lograrla debe cambiar y respetar así como hace décadas el mundo entero pedía que los respetaran a ellos y los dejaran vivir tranquilos.
Yo condeno el terrorismo, he sido víctima del mismo, creo que al terrorismo hay que erradicarlo con inteligencia y diplomacia, a Israel le sobra la inteligencia, pero en su corta vida como estado le ha faltado hacer uso de la diplomacia. Hay que entender la causa judía y ponerse en sus zapatos, pero definitivamente vivir en ese estado de zozobra no es nada agradable y no buscar una alternativa diferente es algo obstinado.
Nunca entenderemos el conflicto del Medio Oriente, es algo muy complejo, Israel ha demostrado que puede hacer respetar su casa y que nadie se debe atrever a desafiarlo, si alguien lo hace es porque algo no quedó claro y de seguro que si la gente no entiende con los bombardeos es porque esa no es la forma de comunicarse.

¿Avon Park una victoria?
La derrota esta semana 3 a 2 de la ordenanza con la cual el gobierno local de la ciudad pretendía convertir en idioma oficial el inglés y sancionar con $1000 a quienes prestaran servicios o arrendaran propiedades a indocumentados, se podría decir que esta es una victoria total de la comunidad hispana.
La presión ejercida por algunos sectores de la ciudad, los medios de comunicación que pusieron en el mapa a la pequeña población del condado Highlands, lograron lo que parecía imposible.
Fue grande el apoyo de los mismos ciudadanos de Avon Park que veían como absurda y peligrosa la aprobación de una medida como esta. Pero la verdad es que Avon Park como Hazleton Pensilvania, solo son los comienzos de una epidemia racista que únicamente tiene visos politiqueros, muchas personas sacan provecho del tema migratorio y tratan de captar votos con medidas de este estilo.
Más de un político ha tratado de ver en Avon Park una tabla de salvación, algunos han manifestado su apoyo al alcalde Macklin y seguramente ante la derrota tratarán de hacerla ver como una necesidad de unirse ante el peligro que Avon Park dé un nuevo impulso a los inmigrantes.
Avon Park es tan solo una pequeña victoria no hay que emocionarse mucho ni ser triunfalistas es sólo un primer paso en este arduo camino de los inmigrantes para lograr un derecho que el tiempo, el esfuerzo, el trabajo y sacrificio por este país les ha otorgado.
En el fondo lamento mucho que la comunidad haya ganado, porque si Avon Park hubiera “desterrado” a los trabajadores agrícolas, hubieran pasado dos cosas, una que la ciudad haría historia al ver cómo su economía se hubiera deprimido y los negocios se hubieran ido al piso como una premonición de lo que podría pasar en la nación si tomara una medida similar y por otro lado –y esto de verdad me entristece–, Avon Park hubiese sido un lugar perfecto para que tanto político oportunista se hubiera ido a vivir allá ya que tanto desprecian a los indocumentados. Este pueblo ganó porque seguirá siendo una población próspera, pero nosotros perdimos porque tendremos que seguir viviendo con gente que se hubiera divertido mucho en una ciudad “sin ilegales”.







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