Latinoamérica opta por China como nuevo socio, más "discreto" y dadivoso
03-25-2011
América Latina está optando por China y su "discreción confucionista" como nuevo socio económico, pues no tiene recelos históricos para desconfiar de la nueva gran potencia mundial y las condiciones financieras e inversoras que ofrece son mejores, explica el empresario y escritor español Marcelo Muñoz.
"Además, en Latinoamérica ven con mucha simpatía la reclamación china de diálogo con Occidente desde la igualdad, como paso indispensable para establecer una relación fluida en pleno proceso de globalización", añade Muñoz en una entrevista con Efe.
Este emprendedor hombre de negocios constituyó en 1979 la primera empresa española dedicada en exclusiva al mercado chino y ha sido un observador privilegiado en la "revolución" experimentada por China en el último medio siglo, desde el comunismo maoísta a un peculiar social-capitalismo, que ha convertido a este país en la segunda potencia económica del mundo.
Muñoz presenta hoy en El Ateneo de Madrid su nuevo libro, "China 2050. Los grandes desafíos del gigante asiático", en el que refiere los prolegómenos de ese cambio y las transformaciones que vivirá en las próximas décadas, que según este empresario y "filósofo", como gusta llamarse, afectarán de forma radical al resto del planeta.
El libro es producto de las largas conversaciones que Muñoz mantuvo con intelectuales y analistas chinos, que coincidieron a la hora de resaltar al empresario español que los problemas de China con Occidente parten de la indisposición a dialogar que tenemos en esta parte del orbe.
"Occidente, dicen ellos, lleva quinientos años mandando en el mundo y machacándolo, y en los últimos 50 años siguen mandando aunque desde una experiencia democrática. Y nos dicen los chinos: os habéis subido al pedestal y venís a darnos lecciones. Pues así no os escuchamos", explica Muñoz.
El autor subraya que "China pide un intercambio de valores, no para renunciar cada uno a los suyos, sino para complementarlos como sustrato de un mundo distinto, difícil, pero posible".
De momento, señala, "ese diálogo con China no se ha aceptado; todo son críticas, desde su falta de respeto a los derechos humanos hasta su agresividad comercial".
Muñoz pone como ejemplo de diálogo el lanzado por el actual presidente estadounidense, Barack Obama, y recuerda la importancia de su viaje a China en noviembre de 2009 para limar la desconfianza entre ambos países.
"Desde que estalló la crisis financiera 'occidental', China y EEUU han estado en diálogo permanente
...