No se niega la verdad de que no hay una fórmula básica para ser un buen padre. Pero, ¿se ha preguntado alguna vez cuál es la imagen que está dando a su familia y de qué manera está influyendo esto en el desarrollo de sus hijos? Descúbralo.
Quizá la persona que más le ha enseñado –de forma indirecta –, sobre cómo desempeñar su papel de “padre” sea el suyo. Y si tuviera que describir a su padre con una sola palabra, ¿cuál sería?
Múltiples psicólogos han realizado investigaciones exhaustivas en el área de la paternidad y han determinado “tres tipos de padres”: los autoritarios, los permisivos y los democráticos. De estas tres categorías se han desprendido descripciones de conductas o de personalidades con las que tal vez se pueda identificar.
No es que uno de estos tipos sea el mejor o el correcto, o que los tres sean mutuamente excluyentes, simplemente son formas distintas de ejercer la paternidad en casa, y las tres tienen ciertas consecuencias en la dinámica familiar e incluso en el desarrollo de sus hijos.
EL AUTORITARIO
Características
• Ejerce el control y el poder en su familia.
• Las reglas y el orden de la casa son rígidas y estrictas.
• Establece estándares altos de conducta para sus hijos.
• No acepta muchas peticiones, cuestionamientos ni negociaciones.
• Presta poca atención a las necesidades verdaderas de sus hijos.
• Demuestra poco afecto.
• Es propenso a irritarse demasiado rápido y a reaccionar de forma agresiva.
Consecuencias
> Un padre autoritario puede caer en el “despotismo” e incluso heredar este comportamiento a sus hijos. Las personas que han vivido en un esquema familiar donde la cabeza de la familia es demasiado autoritaria pueden acumular frustración, agresividad y baja autoestima, y después
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