El candidato demócrata a la Casa Blanca, John Kerry, prometió una serie de medidas, entre ellas un programa de legalización migratoria, para corregir la situación de "abandono" en que están millones de inmigrantes hispanos en EEUU.
busca afianzar el voto hispano en las presidenciales del próximo 2 de noviembre.
Kerry se mostró como la alternativa viable para los votantes hispanos, tras describir lo que percibe como la precaria situación de la creciente minoría del país: un desempleo del 33 por ciento, un alto porcentaje de deserción escolar, la continúa pérdida de beneficios de cobertura médica y, en el caso de los inmigrantes indocumentados, la constante amenaza de ser deportados.
Consciente de la ventaja financiera de la campaña de reelección de Bush, Kerry dijo, sin precisar cifras, que su campaña ha contratado a más hispanos y ha destinado más fondos publicitarios para tratar de conseguir el voto hispano en noviembre.